“Mi hermana me confió a su hijo” cuenta Pamela Rauseo, la tía de Sebastian de la Cruz, de 5 meses de edad. Mientras lo llevaba en su auto por una autopista, miró al niño y se dio cuenta que había dejado de respirar. Presa del pánico, frenó el auto, se bajó y comenzó a gritar pidiendo ayuda.

Lucila Godoy, de 34 años, manejaba el auto de atrás, y fue la primera en acudir. Entrenada en Primeros Auxilios, comenzó con la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) al bebé, esperando la llegada de ayuda.

Al Diaz, un fotógrafo del Miami Herald, estaba en el mismo embotellamiento y al escuchar los gritos de Pamela, salió de su auto para buscar ayuda. Encontró al policía Amauris Bastidas, quien reemplazó a Godoy en la aplicación del masaje cardíaco, mientras Rauseo dando aire por la boca al bebé.

“Lo levante y lo moví de arriba a abajo” dijo Bastidas, el policía. “Empezó a respirar y llorar” por un momento, para luego dejar de respirar, por lo que debieron retomar el masaje cardíaco y la respiración.

Anthony Trim y Alvaro Tonanez, de los Bomberos Rescatistas de Miami-Dade Fire, quienes también estaban en el embotellamiento, corrieron para participar del rescate del bebe, quien apenas respiraba.

“La tía le dio el bebé” cuenta Trim señalando a Tonanez. “Él hizo un rápido chequeo de que las vías aéreas estuviera desbloqueadas”.

Gracias al rápido trabajo de todos estos civiles y profesionales entrenados en primeros auxilios y reanimación cardio pulmonar, Sebastian de la Cruz sobrevivió. Fue enviado inmediatamente al hospital, logrando allí una rápida recuperación.

Y la moraleja de esta historia es… ¡todos deberíamos aprender RCP y Primeros Auxilios! El curso nos llevará algunas horas, seguro, pero ¡con esos conocimientos podemos salvar vidas! ¡Comprométete a aprender, ya!

 

Fuente: Miami Herald (en inglés)
Image: Al Diaz, Miami Herald Reporter